Mar Vericat, Responsable de Comunicación Interna de T-Systems Iberia
En el mes de marzo de 1989, un joven físico de 34 años presentó un documento llamado ‘La gestión de la información: una propuesta’. Un sencillo título que contenía entre sus páginas, me atrevo a decir, el mayor descubrimiento del siglo XXI. Este joven era Tim Berners-Lee y su escrito contenía las bases de lo que hoy conocemos como Internet.
Dos décadas han pasado desde que comenzó a afianzarse en nuestras vidas y las cifras que respaldan esta ‘genialidad’ son de vértigo. En 2010, existían 1.970 millones de usuarios en el mundo, se enviaban una media de 294.000 millones de emails y se subían 2.000 millones de vídeos a Youtube. Tan solo han pasado veinte años desde el descubrimiento de Internet y aún seguimos sorprendiéndonos de la infinidad de posibilidades que nos ofrece y que, hoy por hoy, se plantean interminables.
No obstante, al mismo tiempo que Internet evoluciona, nosotros lo hacemos de forma paralela también. Nuestras costumbres y hábitos de vida han cambiado debido al ritmo frenético de crecimiento y desarrollo que nos están marcando los avances tecnológicos construidos en torno a este invento.
Hoy en día podemos trabajar, charlar, comprar o compartir información desde cualquier parte del mundo con total comodidad gracias a un dispositivo con conexión a Internet , algo que ni el propio Tim Berners-Lee habría presagiado cuando presentó su propuesta ante el CERN (Centro Europeo de Investigaciones Nucleares).
Pero tanto desarrollo tecnológico, ¿hacia dónde nos lleva?, ¿cómo será, por ejemplo, nuestro trabajo en el futuro?
No hace falta imaginarnos un futuro lejano. Las tendencias de cambio están empezando a hacerse evidentes. Hablamos de que las empresas apuestan ya fuertemente por los puestos de trabajo y empleados móviles y, para algunas de ellas, se ha convertido en un requisito indispensable -este año se espera que 1.000 millones de personas trabajen desde sus casas-. Gracias los dispositivos actuales, ya sean ordenadores, iPads, móviles…, e Internet, la movilidad no es un problema para nosotros. Se puede obtener e intercambiar información de manera segura y desde cualquier lugar, al mismo tiempo que los servicios se adecuan a esta forma de trabajo para ser cada vez más dinámicos y adaptarse a nuestras necesidades. La colaboración entre todos los empleados, ya estén fuera o dentro de la oficina, o entre empresas es posible también gracias a todos los avances de los que disfrutamos hoy y que nos permiten conectarnos en el lugar en el que nos encontremos, ya sea otra ciudad, país o incluso continente.
La revolución tecnológica que se desató con la llegada de Internet ha provocado que miremos constantemente hacia el futuro, puesto que el ritmo trepidante de cambio nos ha demuestrado que cuando nos paramos a observar nuestro presente, este ya se ha quedado obsoleto.

