La inteligencia artificial implica una completa revolución en el ecosistema TI. La IA abre nuevas oportunidades de negocio, soluciona problemas o mejora la eficiencia de la operativa, pero también crea nuevos potenciales problemas. Una de las cuestiones fundamentales es la que afecta a la ciberseguridad.
Las amenazas de ciberseguridad han ido en aumento a lo largo de las últimas décadas. A medida que la digitalización ha integrado la tecnología en más y más capas de la vida cotidiana, también lo han hecho sus retos en seguridad. Una buena estrategia de seguridad es fundamental para asegurar el buen funcionamiento de las empresas y la IA solo ha acelerado esta tendencia. Ha hecho que los CISOs y los demás responsables de ciberseguridad se preocupen cada vez más por esta cuestión.
Los estudios confirman la tendencia. Como apunta un análisis que publica ComputerWorld, la IA ya marca los planes de formación en ciberseguridad corporativos (está ya en el 64% de los planes de formación en ciberseguridad de las empresas a nivel global) y se posiciona como una de las amenazas clave potenciales, incluso si también se ve, como ocurre, como una de las herramientas más prometedoras. Evitar la inteligencia artificial es imposible, porque solo dejaría a las compañías en cuestión en una situación de desventaja.
Por eso, aquí, la cuestión se vuelve especialmente compleja, porque los CISOs deben aprender tanto a trabajar con la IA pero también sin ella: esto es, en un momento de crisis o en la que la inteligencia artificial se convierte en un punto débil, necesitan ser capaces de pausarla.
Los efectos del creciente temor a la IA
Todo esto ocurre mientras aumentan los ataques que tienen detrás a la propia inteligencia artificial. Como señala uno de los informes que cita el medio especializado, «los datos de entrenamiento señalan un claro cambio hacia vectores de ataque impulsados por la IA, lo que pone de relieve dónde está surgiendo la próxima generación de riesgos de ciberseguridad».
Un 51% de los CISOs y otro personal de ciberseguridad teme especialmente a la ingeniería social alimentada por IA. De hecho, la pirámide de preocupaciones ha mutado y algunos elementos que hasta ahora quitaban el sueño a los responsables de seguridad han perdido un poco de relevancia ante el temor a la inteligencia artificial. Los problemas de acceso a talento o la compliance normativa pierde peso en la lista de preocupaciones frente a la suplantación de identidad o el phishing alimentados por IA.
Igualmente, esto crea un clima un tanto reticente ante la inteligencia artificial. Un 52% de los profesionales de seguridad cree que la inteligencia artificial tendrá, sobre todo, un impacto negativo, frente al 41% que piensa que será ante todo positivo.
Las soluciones de T-Systems
Por tanto, contar con una estrategia sólida es más importante que nunca. «Para reforzar la agilidad de las operaciones empresariales y la capacidad de recuperación de la empresa, se requiere una estrategia de seguridad integral que incluya el uso de la IA», advierten desde T-Systems. Las compañías ya no pueden ser solo reactivas, reaccionando a los ataques, sino que deben asumir posiciones proactivas y una estrategia holística.
FAQs
¿Qué impacto tiene la IA en ciberseguridad?
Aunque la inteligencia artificial refuerza el trabajo en seguridad y mejora la eficiencia, también se ha convertido en material para el temor. Los CISOs creen que aumentará los riesgos.
¿Cuál es el principal reto que genera la inteligencia artificial?
Según un estudio de ISC2, los CISOs ponen como principal reto a la ingeniería social alimentada con IA, algo que esperan que suba en los próximos dos años.
¿Cuál es la solución factible ante el reto de la IA en ciberseguridad?
La clave está en contar con una estrategia en ciberseguridad holísitca, que sea capaz de ver la foto completa, y con soluciones avanzadas.1

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