La tecnología se ha convertido en la pieza esencial de la estrategia de negocio, del trabajo de las administraciones públicas o hasta del día a día de la ciudadanía. Es algo a lo que ya no se puede renunciar.
Así, se espera que el gasto mundial en tecnología suba durante este año. Las proyecciones más recientes de Forrester apuntan que la suma conjunta a nivel global de la inversión en TI escalará en 2026 en un 7,8% interanual. Esto supondrá llegar a un gasto mundial de 5,6 billones de dólares en soluciones tecnológicas. La inteligencia artificial será uno de los principales destinos de estas inversiones.
Aun así, las cosas no serán iguales en todos los mercados. No solo cambian los porcentajes de crecimiento (Norteamérica y Asia Pacífico serán las regiones en las que la inversión más crezca, con un 9 y un 7,9% respectivamente), sino que además también lo harán las agendas. Aquí tiene un impacto notable el contexto geopolítico, ya que varios países y regiones están trabajando en políticas tecnológicas propias para frenar la dependencia tech de Estados Unidos. Una de ellas es Europa.
La inversión anual de Europa en tecnología muestra un crecimiento ligeramente inferior al de la media mundial, pero apunta, con todo, a un año de récord en inversiones. En 2026, Europa gastará 1,5 billones de euros en tecnología, la primera vez que supera esa cifra, según los cálculos de Forrester. Esto supondrá un crecimiento interanual del 6,3%. Pero ¿en qué a gastar Europa sus presupuestos de TI?
Las líneas maestras del gasto europeo en tecnología
Europa se mantiene en línea con una de las tendencias globales (la inversión en IA), pero además va a centrarse en apuestas propias (como la soberanía).
1. IA y centros de datos
Según señala Forrester, la inteligencia artificial será uno de los grandes motores de inversión europea en tecnología. La IA necesita centros de datos y Europa está trabajando intensamente en estos momentos para crear esa infraestructura. Dos subregiones son las que muestran un interesante crecimiento: los países nórdicos y el sur de Europa. Como indica la firma de análisis, los centros de datos europeos están dejando de estar solo en los hubs tech de siempre, como Londres y Dublín.
No es el único punto clave en esta inversión. También se busca que sean eficientes en términos energéticos y que se alineen con otra de las grandes tendencias, la de la soberanía.
2. Soberanía digital
Es una de las tendencias emergentes a nivel global y una de las que resultan claves en los patrones de gasto de Europa. Frente a servicios cloud estadounidenses, asegura Forrester, Europa quiere construir su propia infraestructura y hacerla ética, segura, respetuosa con las normas comunitarias, sostenible y, sobre todo, que garantice la soberanía digital de la información.
La Chips Act de la Unión Europea es el ejemplo claro de estas ambiciones: Forrester apunta que se quiere posicionar un “made in Europe” para la tecnología, que será un activo de eficiencia verde, compliance y ética. La UE tiene ya en marcha planes para 5 gigafactorías.
3. Gasto en software
Fuera de las grandes tendencias, Europa sigue gastando en software. Lo hace con un crecimiento porcentual que se sitúa en los dobles dígitos. Solo en apps para cloud-delivered y software corporativo mejorado por IA, Europa se gastarán en 2026 un 11% más. También subirá la inversión en soluciones de ciberseguridad.

Deja tu comentario sobre "En qué se gasta Europa sus presupuestos de TI"